
Els Antigons responde al crecimiento residencial que vivió Sant Joan en las últimas décadas del siglo pasado: promociones de bloque con portal cerrado, zonas ajardinadas entre edificios y aparcamiento propio bajo rasante. Es una zona pensada para el coche, con viales anchos y rampas de acceso, lo que facilita muchísimo la maniobra del vehículo que carga y acorta la distancia que recorre cada bulto.
Los pisos rondan los ochenta o cien metros, con tres dormitorios, terraza cerrada como galería y armarios empotrados de fondo generoso. Buena parte de las familias que compraron entonces siguen ahí o acaban de traspasar la vivienda a la generación siguiente, así que al vaciar aparecen cuarenta años de convivencia acumulados: mobiliario de dos épocas, la vajilla buena sin usar y el altillo de cada armario lleno hasta el techo.
Encargos de inquilinos, herederos y compradores
La llamada suele venir de un hijo o una hija que gestiona la vivienda de sus padres, ya sea por traslado a una residencia, por mudanza a un piso más pequeño y sin escaleras, o por venta tras un fallecimiento. Es un encargo emocionalmente cargado, con muchas cosas que revisar antes de retirar nada, y ahí la parte de organización pesa tanto como la de carga.
Por eso trabajamos con una lista previa. Si la familia nos dice qué busca —una escritura, un juego de anillos, un álbum concreto, la medalla del abuelo—, lo rastreamos habitación a habitación conforme se despeja la casa y damos aviso en el momento mismo en que sale. Todo lo personal se guarda en cajas identificadas y se entrega en mano el día que digáis, aunque quien lo recoja viva fuera de la provincia.
Casas, pisos y fincas que vaciamos en Els Antigons
El detalle que más veces cambia el cálculo aquí es la altura libre del garaje. Cuando pasa de dos metros y medio, un vehículo pequeño baja hasta la propia plaza y el trayecto se acorta a nada; cuando no llega, todo sube por la rampa a mano o en carro. Es un dato de treinta segundos que puede mover varias horas de equipo, y por eso se comprueba con cinta métrica durante la visita.
El resto es cómodo: ascensor amplio, rellanos con espacio para maniobrar y portales de doble hoja que se abren del todo. Lo que conviene mirar con calma son los armarios empotrados, porque en estas promociones son profundos y guardan mucho más de lo que parece desde la puerta. Se abren todos al medir, altillos incluidos, y el volumen se anota estancia por estancia.
Promociones con jardín
Bloques con portal cerrado, zona común y vial ancho para estacionar el vehículo.
Garaje bajo rasante
Plazas y rampa de acceso, con altura libre que conviene medir antes de bajar nada.
Trasteros del sótano
Cuartos numerados donde se guardan cajas, bicicletas y muebles de repuesto.
Galerías y terrazas cerradas
Estancias añadidas que suman volumen y rara vez entran en la primera descripción.
Separación en origen de muebles y enseres
Se abren dos frentes desde primera hora, uno en el piso y otro en el sótano, porque no compiten por el mismo ascensor ni por el mismo recorrido. Arriba se desmonta el dormitorio y el salón; abajo se despeja el trastero y se agrupa por materiales junto a la rampa, listo para cargar cuando el vehículo baje o cuando suba el carro.
La carga se hace en dos o tres tandas grandes en lugar de muchas pequeñas, que es lo que permite el acceso rodado de esta zona. Al terminar se barre el piso completo, la galería y la plaza de garaje, se cierran las cajas de objetos personales, se fotografía el resultado y se devuelven las llaves y el mando del portón.
Visita de medición
Recorremos la vivienda estancia por estancia con los armarios abiertos, subimos a la cámara, entramos en el trastero y en el cuarto de aperos, contamos volumen y tipo de contenido, y salimos a la acera a ver dónde puede esperar el camión. Media hora que sostiene toda la cifra posterior.
Importe y día por escrito
Recibes un documento con las horas de equipo, los viajes, las fracciones destinadas a planta de tratamiento y el total, y en la misma hoja el día de entrada y las jornadas previstas. Lo lees con calma y lo consultas con quien quieras.
Jornada con fecha reservada
Llegamos a la hora acordada, protegemos portal, ascensor, pasamanos y peldaños, y bajamos separando desde el primer viaje el mueble, el metal, el textil y los aparatos eléctricos.
Vivienda barrida y llaves de vuelta
Al terminar barremos toda la casa, hacemos fotos del antes y el después y devolvemos las llaves. Queda lista para la notaría, para el inquilino nuevo o para la reforma.
Retirada de muebles, aperos y trastos de cambra
De un piso de Els Antigons sale mucho volumen de calidad media-alta: tresillos, vitrinas, mesas de comedor con sus seis sillas, dormitorios completos de madera maciza, alfombras y cortinajes. También la electrónica de la casa, del televisor antiguo al equipo de música, y el pequeño electrodoméstico que llena media cocina. Se valora pieza a pieza lo que tiene salida y ese importe descuenta del total.
Del garaje y del trastero baja la parte más mezclada: herramienta, botes de pintura de la última reforma, aceite de motor, una batería vieja, tablones y cajas cerradas desde la mudanza. Todo eso se clasifica en el propio sótano. Las fracciones que requieren tratamiento singular se identifican al medir, se presupuestan aparte y llegan a un gestor acreditado para cada una, con el justificante disponible.
Importe según portal, calle y horario de carga
Aquí el plazo entra por otra puerta: la venta. Muchas de estas viviendas salen al mercado en cuanto se despejan, y la inmobiliaria quiere fotos esa misma semana. El documento lleva dos compromisos, cuánto y cuándo, precisamente para que puedas darle una fecha al agente antes de tener nada firmado con nosotros.
Cuéntanos la planta, si hay trastero y plaza de garaje incluidos y qué altura tiene la rampa si la conoces. Con eso la visita se resuelve en media hora y sales con el importe y el día por escrito. Puedes ver cómo se organiza cada encargo o escribirnos desde contacto.
Preguntas frecuentes en Els Antigons
¿El trastero, la cámara y el garaje van dentro del precio?
Van dentro si se miden, y por eso la visita empieza pidiendo todas las llaves. En Sant Joan esas puertas concentran una parte enorme de la carga: la cámara de las casas del Centro, el trastero del edificio en el ensanche, el cuarto de aperos de las fincas y el garaje donde se guardaron las cajas de una mudanza antigua.
Cada espacio se cuenta como una estancia más y aparece reflejado en el desglose, así que puedes ver cuánto suma y decidir si entra ahora o más adelante. Si prefieres dejar el trastero para otra fecha, se resta del total y se ajustan las jornadas, y todo eso queda escrito antes de firmar nada.
¿Podéis entregar el piso en una fecha concreta para el nuevo inquilino?
Sí, y es la petición más habitual del municipio. Aquí hay mucho piso amueblado ligado al Hospital Universitario y al campus de la Universidad Miguel Hernández, y esas viviendas se entregan y se recogen con el calendario cerrado.
La jornada se reserva en el momento de aceptar el presupuesto, con día y franja horaria, y esa fecha va impresa junto al importe. Al terminar recibes el reportaje del antes y el después, que sirve como respaldo del estado en que queda la vivienda para el inventario de salida o para la agencia.
Si el margen es corto, dilo en la primera llamada y organizamos la visita de medición con prioridad.
¿Tu vivienda está en Els Antigons? Medimos y firmamos importe y día
690 220 944